Archive for junio 2021

 Fingir orgasmos se ha convertido en el hábito de muchas mujeres a quienes la pasión no las acompaña más o a las que no han tenido la oportunidad de tener un buen amante en la vida. Pero con la anatomía femenina, lo sabemos, no siempre se trata de las habilidades que tenga el hombre, sino de la disposición que tenga la mujer.


Si quieres comenzar a volver de los orgasmos una práctica regular y no solo una sensación reservada para ocasiones especiales, comienza a practicar estos cinco sencillos pasos, sugeridos por la sexóloga Alessandra Rampolla, que te irán convirtiendo con el tiempo en la dueña de tu placer.

1.    Practica a solas: “piensa en algo que te excite y empieza a explorar tu cuerpo. ¡anímate a más!”. Son las palabras de la experta quien, una vez más confirma que la masturbación es fundamental para gozar de una placentera vida sexual.

2.    Contrae tus músculos: “durante la excitación sexual, contrae deliberadamente los músculos de tus piernas, brazos, abdomen y pies. El aumento voluntario de la contracción a menudo facilita el orgasmo”.  Trata de imitar las contracciones que tu cuerpo realiza involuntariamente cuando te estás excitando, sea viendo una escena sexual o al dejar volar tu imaginación. Si lo aprietas rodeándolo con tus piernas y tus brazos, prepararás tu cuerpo para el orgasmo.


3.    Las mejores posturas: “ponte arriba de él de manera que la parte superior de tu clítoris roce directamente con su hueso púbico”. Por lo general, las poses que más favorecen una experiencia placentera para las mujeres son aquellas donde hay mucha fricción en la vagina, no en vano la práctica digital suele tener tan buen efecto. Otras poses que favorecen este contacto son:

•    Tú, boca abajo con las piernas cerradas y él encima de ti, sobre todo porque con esta puedes utilizar tus dedos
•    Tú acostada encima de él haciendo el movimiento hacia arriba y abajo

4.    Controla el movimiento: “toma la iniciativa e impón tu propio ritmo, durante un momento. Cierra los ojos como si estuvieses a solas, muévete de la manera que te dé más placer”
Con frecuencia, cuando los hombres están llegando a su máximo punto de excitación suelen acelerar los movimientos o hacerlos con más ímpetu, muchas veces esta velocidad y potencia resulta perfecta para un orgasmo, otras veces necesitamos más tiempo y más roce. Para estas ocasiones, toma la iniciativa y hazle entender con tus movimientos que necesitas un ritmo diferente y que no vas a dejar pasar el momento hasta que logres el anhelado clímax.

5.    Practica tus: “debes ejercitar tus músculos vaginales para lograr el orgasmo. Se trata simplemente de contraer y relajar los músculos pubocoxígeos. Comienza haciendo 100 repeticiones diarias…todos los días, todos los días, todos los días”.

Los ejercicios Kegel son indicados para que las mujeres fortalezcan los músculos pélvicos con el fin de obtener mejores resultados en cuanto a placer sexual. En principio todo lo que tienes que hacer es contraer los músculos de la vagina durante 3 segundos y relajar, haciendo repeticiones durante 10 minutos o más. Entre más practiques, tendrás mayor control sobre tus genitales.

 1. ¿De qué depende que la mujer lubrique más con un hombre que con otro. Es cuestión química, física o mental?

La lubricación es proporcional al grado de excitación. El afecto, el gusto o el deseo que le produce determinada persona, puede hacer que sienta que lubrica más con una u otra pareja, aunque la cantidad de líquido es generalmente constante. En el cerebro hay unas áreas relacionadas con el sexo y las emociones, y es el estímulo efectivo el que desencadena una serie de reacciones químicas que a su vez tendrán una manifestación física: la lubricación vaginal.

2. ¿Por qué algunas mujeres lubrican en ‘exceso’? ¿Se puede controlar?
Algunas mujeres experimentan una salida de líquido durante el máximo placer, lo que se conoce como “eyaculación femenina”. Este líquido es expulsado por unas glándulas diminutas cercanas a la uretra y en ocasiones puede ser abundante. No se considera anormal tener esta respuesta, como tampoco nunca presentarla. En caso de considerar excesiva la cantidad de secreción vaginal, lo aconsejable es consultar al médico.

Por otro lado, se puede estar confundiendo un flujo vaginal con lubricación. Hay secreciones vaginales normales como la de la ovulación o la menstruación, y también hay secreciones anormales como las producidas por infecciones o inflamaciones genitales que pueden ser abundantes.



3. ¿La lubricación es directamente proporcional al gusto que la mujer siente por el hombre o por una pareja de su mismo sexo?
Algunas mujeres creen que lo que lubrican con una u otra pareja varía, pero en realidad no es significativo en cuanto a cantidad. No obstante, sí puede variar por múltiples factores biológicos, ambientales, culturales, emocionales, psicológicos y de salud de la mujer en el momento de la relación. Lo que sí es claro es que una mujer que no siente atracción o deseo, difícilmente lubricará.

4. ¿Es verdad que las infecciones urinarias disminuyen la lubricación?
No existe relación entre las infecciones urinarias y la lubricación vaginal. Si la mujer se siente o está enferma puede tener disminuido momentáneamente el deseo sexual y por ende lubricaría menos.

5. ¿La lubricación artificial o química puede generar dependencia?
La lubricación no, el placer de sentirse lubricada es otra cosa. Si una mujer tiene resequedad vaginal por cualquier motivo, va a experimentar dolor y molestias
con la penetración y por lo tanto, no va querer relaciones coitales ni caricias locales. Al tener la posibilidad de sentir lubricada su área genital, así sea artificialmente, va a poder disfrutar de la actividad sexual nuevamente y puede experimentar placer sin miedo al dolor o a las consecuencias por irritación de esa zona. Más que una dependencia sería una solución para muchas.
 
6. ¿Existen métodos para que una mujer lubrique más?
Métodos como tales pueden ser: lubricación artificial con geles, o incluso saliva por sexo oral o aplicándola con los dedos. Lo más importante es que la mujer se sienta deseada, tranquila, segura de sí misma y confiada. El entorno en el que se dé la relación de pareja influye mucho. Si hay caricias, armonía, deseo y no hay maltrato psicológico ni físico, no debería ser necesaria la lubricación adicional.

7. ¿Los lubricantes interfieren en la efectividad de un condón?
La mayoría de los lubricantes tiene como base el agua. No tendrían por qué alterar la efectividad del condón.

8. ¿El dolor al momento de la relación se produce sólo por la falta de lubricación o hay otras causas?
La falta de lubricación es una de las causas más frecuentes, pero hay muchos factores que pueden causar dolor en una relación coital. Puede haber situaciones previas en la relación de pareja, maltrato físico o psicológico, indiferencia, falta de caricias o de interés por parte de la otra persona. Influye mucho el trato y las circunstancias que a veces rodean la relación pueden ser determinantes. El temor a un embarazo no deseado, el miedo al abandono o la idea de no complacer a su pareja, pueden influir negativamente y tensionar a la mujer haciéndola sentir dolor.

Desde el punto de vista ginecológico pueden haber factores genitales como inflamaciones, infecciones, várices pélvicas, tumores, masas en el abdomen inferior o en la pelvis, entre muchos otros. Es importante una valoración médica si se sospecha alguna de las mencionadas como causa del dolor.

9. Antes o después del periodo se presenta resequedad. ¿Por qué?
No hay una relación de la resequedad con el sangrado menstrual. Puede ser que la persona sienta mayor humedad si tiene relaciones mientras está con la menstruación. Por otro lado, algunas mujeres experimentan resequedad vaginal con la menopausia.

10. ¿Es cierto que el consumo de Omega 3 ayuda a la lubricación?
Si así fuera... ¡sería carísimo!

Terminar una relación nunca es fácil. Tan solo el proceso y todas las emociones que lo acompañan pueden hacerte sentir que nunca vas a recuperarte y que probablemente morirás con el corazón roto.
 ¿La buena noticia? Eso no va a suceder. Sobrevivir y superar estas siete fases de una ruptura no sólo es perfectamente normal, sino que también es saludable. Eso sí, prepárate, esto es lo que puedes esperar: 

 1. Negación: “No puede ser verdad ... ¿verdad?” Aceptar la verdad de que tu relación ya no funciona o que tu pareja ya no quiere estar contigo puede ser difícil. Pero recuerda, por más que seas el durazno más dulce de la cosecha, no todos aman los duraznos, o simplemente prefieren las manzanas. Así que en lugar de revisar tu teléfono cada cinco segundos esperando un mensaje de reconciliación, o incluso peor, ser tu misma la que lo envía, tómate un tiempo para ti misma, apoyate en tus amigos y familiares e intenta encontrar consuelo y apoyo donde puedas (insistimos, no en la cama de tu ex). 

 2. Rabia Al menos que estés recreando el look de Beyoncé, suelta el bate. No estás en un video musical rompiendo cosas, ni mucho menos. Esto es la vida real, y sí, tienes derecho a sentirte enojada por como se hayan dado las cosas, especialmente si sientes que fue injusto o te sientes traicionada. Sin embargo, ahora mismo te recomendamos encarecidamente apagar el fuego. Hacer algo drástico cuando estás absolutamente furiosa no vale las consecuencias. 

 3. Tristeza Siendo honestas, esta es tal vez la peor parte de la ruptura. Como si revolcarse en tu angustia al estilo de “Elle Woods” no fuera lo suficientemente deprimente, curiosamente justo ahora te estrellarás de frente con todo lo que te acuerda a él. Encontrarás una antigua notica de amor escondida entre las páginas de un cuaderno o inevitablemente siempre que buscas algo en tu celular terminas viendo todo tu rollo fotográfico cargado de lo que fue #CoupleGoals. Claro, tampoco ayuda que no hayas visto a otro ser humano en cuatro días y que estés comiendo únicamente chocolate. Pero en realidad, esta es una de las etapas más saludables de una ruptura. Permítete sentir toda la tristeza ahora, y te resultará más fácil seguir adelante. Confía. 

 4. Celos y competitividad Si alguna vez has tenido que pasar por esto, sabes perfectamente a qué nos referimos. Todo comienza con iniciar sesión en las redes sociales de tu mejor amiga para acechar las cuentas de tu ex (que obviamente ya has dejado de seguir)...te obsesionas con su lista de seguidores y te sumerges noventa y dos semanas atrás dentro de la cuenta de cada mujer que le ha dado “like” a sus fotos desde la ruptura ... “Ahora me toca a mi”, piensas. Y empiezas a publicar fotos con la esperanza de que él lo vea. Okay, tal vez sea un poco divertido, pero tenlo por seguro, no es sano. Ten cuidado y suelta. Lentamente. El. Teléfono. 

 5. Apatía Esto es, literalmente, no sentir “nada”, como estar atrapada en tu propio cuerpo sin tener sentimientos, emociones o preocupaciones por ti misma o quienes te rodean. En su lugar, estás completamente inmersa en tus pensamientos procesando la nueva información: que la persona que pensaste que era ideal para ti, resulta no serlo. Y por esa razón te sientes completamente vacía por dentro. 

 6. Aceptación ¿Sabes cuando algo simplemente hace clic? Y, de repente, lo entiendes. Realmente lo entiendes. Y finalmente logras hacer las paces con tu pérdida y, poco a poco, empiezas a sentirte lista para seguir adelante. Tal vez aún no recuerdas a tu ex con una sonrisa en la cara, pero sabes que definitivamente es hora de superarlo. Solo hay una manera de seguir desde aquí y es hacia adelante. O en palabras de Ariana Grande: “Thank you, next”. 

 7. Esperanza Ah, la etapa final. ¡Lo lograste! Entre toda la angustia, el “ir y venir” de tus emociones, y la inestabilidad emocional, finalmente has llegado a un punto en el que puedes comenzar a mirar hacia el futuro. Estás lista para volver a intentarlo y sabes que allá afuera está “él”.

Descubrir cómo tratar la piel seca y deshidratada es un enigma ancestral de belleza que incluso hoy en día aún nos cuestionamos. Por eso hemos investigado a profundidad el tema y ¿qué hemos aprendido?, que tenemos que regresar al diccionario. La mayoría creemos que la sequedad de la piel es un resultado directo de la deshidratación o la falta de agua, pero estamos totalmente equivocadas porque las dos en realidad no son sinónimos.
 ¿Sabrías al menos diferenciarlas? Te adelantamos una pista: una de ellas necesita aceite y productos que le aporten lípidos, mientras que la otra lo que requiere es agua, o sea, una buena dosis de hidratación. Además, cabe resaltar que nuestra piel sólo puede ser: grasa, mixta o seca, pero puede pasar por periodos de deshidratación. 

La sequedad es un estado de la piel mientras que la deshidratación es una condición, es decir, algo puntual. Por lo que existen cremas para cada tipo de piel y otras que aportan un extra de hidratación para determinados momentos. 

 Así que el primer paso es comprender la diferencia entre la sequedad y la deshidratación. Sigue leyendo y obtendrás las claves sobre cómo diagnosticar, tratar y prevenir adecuadamente la sequedad y la deshidratación de la piel para mantenerla en su punto más radiante. 

 ¿Qué es la piel seca? 

 La piel seca es algo con lo que puedes nacer, pero también puedes desarrollar. Los bebés y los niños tienden a tener la piel más seca, así como nosotras a medida que nos hacemos mayores, por lo que es importante conocer las cuatro edades en las que tu piel cambiará y cómo enfrentar cada cambio. Sin embargo lo que sí es una leyenda urbana es pensar que sólo las pieles maduras necesitan hidratarse, pues las jóvenes también pueden tener la piel seca. 

Pero ¿cómo puedes identificarla? Si eres de las que usa varias veces al día una crema hidratante para evitar la sensación de resequedad, seguramente es porque tienes la piel seca. Otro mito que debemos desmentir es que las cremas son únicamente para usar de noche (salvo que el producto lo especifique), ya que cuando más se necesita este escudo protector es durante el día, que es cuando la piel está sometida a más agresiones, sobre todo por el clima, el sol, la contaminación y las variaciones de temperatura. 
 En resumidas cuentas, la piel seca se clasifica como alipídica, lo que significa que no produce sebo ni aceite. Y como la piel depende de la grasa natural para mantener la humedad, sin ella puede parecer áspera y escamosa y las arrugas pueden ser más pronunciadas. La resequedad de la piel también puede arruinar su función de barrera de protección, aumentando la sensibilidad y la inflamación a largo plazo, y provocando una cadena de reacciones bioquímicas como la descomposición del colágeno. Así que lo ideal para las pieles secas son las cremas relipidizantes, o nutritivas, que contienen más elementos grasos. 
 ¿Cómo debes prevenirla? La clave está en usar humectantes ricos en emolientes que protejan la piel de la pérdida de humedad. Las más recomendadas son las fórmulas que contienen mantequilla de karité, cera de abejas, aceite de jojoba y aceite de semilla de girasol. Además debes usar productos suaves, evitando los productos especializados para pieles grasas (de fórmulas más fuertes) y jabones de barra (especialmente aquellos del cuerpo). ¿Cómo puedes tratarla? La mejor manera de tratar la piel seca es exfoliando la piel con productos suaves pues ayudan a eliminar la descamación de la piel más superficial y así promover la renovación celular. También se debe cuidar el ambiente, por lo que si habitas en un lugar seco lo mejor es usar un humidificador para mantener la humedad en el aire y, más importante aún, en la piel. Además no debes olvidar nunca aplicarte la crema hidratante dentro de un minuto después de lavarla para evitar que el agua en la piel se evapore por completo. 

 ¿Qué es la piel deshidratada? Por su parte, la deshidratación puede atacar a cualquier tipo de piel sin distinción (mixta, grasa o seca), aunque las secas suelen tener una mayor tendencia a sufrirla. Sin embargo, los efectos son diferentes: cuando las pieles mixtas y grasas se deshidratan, suele descamarse en la zona media del rostro, es decir, en los bordes de la nariz y en el nacimiento de las cejas. Mientras que las pieles normales o secas pueden notar más tirantez (sin elasticidad) o descamación en la zona de las mejillas o el contorno de los labios. 

 Ésta condición de la piel implica que carece de contenido acuoso, pero por lo contrario a la piel seca, es capaz de producir el aceite natural. Si bien puede ser genética o ambiental, la piel deshidratada puede sentirse escamosa y sin elasticidad, y permite que se formen líneas finas triangulares, debido a la deflación de la células superficiales por falta de agua. Si se mira a través de una lupa, la piel deshidratada es fácil de identificar, y es común entre quienes usan productos fuertes y agresivos que despojan a la piel del agua que debería acumular. 

 ¿Cómo debes prevenirla? Los expertos suelen comparar la piel deshidratada con una silla de cuero: necesita ser humectada para prevenir que aparezcan las señales de uso que aparecen con el paso del tiempo. Si aplicas un producto acondicionador y humectante a la silla de cuero, previenes que se cuartee. Lo mismo aplica para tu piel, si no aplicas un producto para humectarla, el paso del tiempo, el clima y otras variables pueden empezar a relejarse en ella. 

 ¿Cómo puedes tratarla? El tratamiento de la piel deshidratada comienza por ser muy selectiva y exigente a la hora de elegir una crema hidratante. Usa un humectante que contenga glicerina o ácido hialurónico, ya que estos ingredientes atraen el agua del ambiente hacia la piel para mantenerla suave y flexible. Por otro lado, necesitas reducir el uso de los exfoliantes o podrías empeorar la deshidratación y causar una peor inflamación. Para limpiarla opta por usar un gel sin sulfato para evitar una deshidratación innecesaria tras la lavada. Y no olvides optar por productos a base agua, así le darás todo el agua que necesita, sin aportar nada de grasa. 

 Así que ya sabes, no las puedes seguir confundiendo. Si a una piel deshidratada le aportas lípidos puede que se formen granitos, puedes obstruir los poros y puedes crear brillos no deseados. En cambio si a una piel seca solo le aportas agua, sentirá de manera instantánea un alivio pero a lo largo del día no retendrá el agua poniendo en riesgo la barrera cutánea. Y recuerda, ni la piel seca ni la deshidratada son exclusivas del rostro, pueden afectar a todo el cuerpo. ¡Cuídalo!

Si alguien dijo limpieza, la vida nos dijo Foreo y su LUNA mini 2. Se trata de un cepillo ultra sensible en silicona pensado para la limpieza de la cara que emite una frecuencia de pulsaciones llamadas T Sonic. Una vez activados el dispositivo y su mecanismo de pulsaciones, la idea es usar el jabón o gel habitual de limpieza junto con el LUNA mini2 para masajear la piel en movimientos circulares por las diferentes áreas de la cara mientras él hace lo suyo. 

 Tiene un timer que nos avisa el momento prudente para cambiar de área y se puede cambiar la intensidad de las pulsaciones según el mood en el que estemos o lo mucho que creamos necesitar una limpieza. Su promesa es dejar una piel más luminosa, brillante y sana a la par de eliminar hasta el 95% de las impurezas.



Los amantes de la comida italiana son muchos y se reparten por todo el mundo. Aunque no hay mejor comida italiana que en las distintas regiones de Italia, hay muchos restaurantes italianos repartidos alrededor del mundo cuya oferta gastronómica cumple a rajatabla con la tradición y autenticidad. No obstante, algunos de ellos aún no conocen las tres claves esenciales para cocinar como un auténtico italiano. 
En muchas ocasiones no se le da suficiente importancia a detalles que pueden convertir un simple plato en una auténtica obra de arte culinaria. Il Cratere del Gusto siempre tiene algunos trucos bajo la manca para que los platos lleguen a la mesa siempre en el punto perfecto. Aunque estos trucos parecen de poca importancia, pueden convertir unos ingredientes en un plato de gran calidad y que se acerca fielmente a la cocina tradicional de Italia. 

 El primer truco que tiene este restaurante es la pimienta. La pimienta es un ingrediente con el cual hay que tener mucho cuidado, tanto en la cantidad adecuada para cada plato, como en la calidad del mismo. Lo recomendable es tener en la despensa una de cada color: negra, gris y blanca. Para escoger una buena pimienta basta con solo utilizar uno de los cinco sentidos: el olor. Si la pimienta huele bien significa que es de buena calidad. También es importante saber qué tipo de pimienta utilizar para cada plato. La negra es perfecta para realizar salsas carbonaras. 

La pimienta gris es mejor para los platos que contienen pescado. La blanca, por lo contrario, es ideal para las ensaladas. La cantidad depende de cada paladar. La pimienta es mejor comprarla entera, machacarla en casa (con un mortero o una picadora mejor que con un molinillo) y guardarla tapada cerca del fuego de la cocina.


Una buena bechamel es la segunda clave de una buena cocina italiana. Para esto hay que fundir la mantequilla en una olla gruesa, poner harina e ir removiendo hasta que se cueza. El punto clave es dejar esta mezcla bien cocida (para no comer harina cruda) pero sin dejar que se dore o ponga marrón (en este caso, la salsa estará quemada). Después hay que verter la leche y remover con un batidor para que no se formen grumos, sal, pimienta y nuez moscada.

Food and Body, esta clínica es una de las líderes en la aplicación de tratamientos con ácido hialurónico en Madrid. Gracias a su comprometida apuesta por los mejores cuidados del paciente y su máxima interés en la búsqueda de las técnicas más efectivas e innovadoras del sector. 
 Por qué el ácido hialurónico es la mejor solución de belleza? Entre las claves para entender el éxito del ácido hialurónico en este sector, destacan las siguientes: Sustancia natural: se trata de un polisacárido que fabrica el organismo, concretamente en la dermis, aunque también se puede encontrar en articulaciones, tejidos, cartílagos y fibras musculares. 

Al formar parte del cuerpo, no es rechazado cuando se infiltra. Altamente eficaz para rehidratar la piel: las capas que recubren el cuerpo, con el paso del tiempo, se deshidratan. Esto se traduce en una pérdida de firmeza dando lugar a las temidas arrugas. 



El aporte de ácido hialurónico, es vital para revertir esta situación tan común en las personas. Generación de colágeno: potencia la creación de colágeno para el mantenimiento y rejuvenecimiento de la piel. Da volumen: contribuye al incremento de volumen en diferentes zonas en las que, por el paso del tiempo, se ha experimentado un claro desgaste. 

Teniendo en cuenta estas características esenciales, se puede entender la importancia del ácido hialurónico en los tratamientos más comunes del sector. Dónde se suele aplicar ácido hialurónico Las partes en las que más se usa el ácido hialurónico son: las ojeras, los pómulos, el surco nasogeniano, el denominado código de barras bajo la nariz, los labios, el mentón o el arco mandibular. Con su aplicación, se corrigen los problemas de déficit de hidratación que se puede observar, especialmente, en el rostro. 
También se puede recurrir a estos tratamientos de ácido hialurónico para una regeneración facial profunda. Esta abarca todas las partes de la cara para devolverle la suavidad, luminosidad y energía perdidas, dotando al rostro de un aspecto más juvenil y renovado. 

La clínica medicina estética Foot and Body en Madrid, es una empresa especializada en la aplicación de ácido hialurónico para satisfacer las necesidades de sus clientes y procurar un resultado efectivo y muy natural. Siempre a través de un servicio personalizado y de calidad. Esto la ha llevado a ser una de las grandes referencias en la aplicación de estas técnicas en Madrid.